Herramientas, talleres y experiencias creadas para ayudarte a detenerte, escucharte y reconectar contigo.
Soy Paola de Maria, psicóloga humanista. Durante años he acompañado procesos de cambio, pero mi trabajo no nació solamente dentro de un consultorio.
Nació también de una búsqueda personal: entender por qué sentimos lo que sentimos, por qué repetimos historias que ya no queremos repetir y qué necesitamos para volver a escucharnos cuando la vida, las expectativas o el miedo nos desconectan de nosotros mismos.
Con el tiempo entendí que muchas personas no necesitan solamente una sesión de terapia. También necesitan herramientas que puedan llevar consigo a la vida diaria. De ahí nacieron Regresa a Ti, mis talleres y retiros, y el Método CAREH®.
Mi trabajo parte de una idea sencilla: no se trata de convertirte en otra persona. Se trata de aprender a escucharte, comprenderte y regresar a ti.
Una colección de tarjetas creada para acompañarte a reconocer lo que sientes, comprenderlo y convertir unos minutos de tu día en un espacio de reconexión.
Cada tarjeta parte de una frase y abre una experiencia: reflexión, práctica, ejercicio o audio guiado mediante QR. No busca darte una respuesta prefabricada; busca ayudarte a hacerte presente.
Reconocer necesidades profundas, heridas y formas más amorosas de acompañarte.
Nombrar, comprender y regular lo que sientes sin pelear contigo.
Valor personal, diálogo interno, aceptación y autocompasión.
Mindfulness, conexión con el presente y una mirada más consciente a la vida.
Espacios para hacer una pausa y trabajar de forma vivencial aquello que muchas veces sabemos con la cabeza, pero todavía necesitamos integrar emocionalmente.
Próximos talleres →CAREH® organiza el proceso emocional en cinco movimientos que ayudan a observar lo que sucede, comprenderlo y construir nuevas formas de responder.
Reconocer lo que está ocurriendo y poner atención a la experiencia real.
Dar espacio a lo que sentimos sin convertirlo inmediatamente en juicio o rechazo.
Mirar historias, interpretaciones y creencias desde los recursos del presente.
Generar experiencias distintas que permitan nuevas respuestas emocionales.
Volver al presente e integrar lo aprendido en la vida cotidiana.
Además de mis herramientas y experiencias grupales, acompaño procesos individuales desde una mirada humanista e integrativa.
La terapia es un espacio para explorar con mayor profundidad aquello que hoy necesita atención: emociones difíciles, ansiedad, autoexigencia, patrones relacionales, cambios vitales o momentos en los que simplemente necesitas volver a encontrar claridad.
Agenda una sesión →Escucha, presencia, psicología humanista y herramientas que se adaptan al proceso de cada persona.
No siempre necesitas hacer más. A veces necesitas escucharte mejor.
Presencia · comprensión · compasión · práctica
Escríbeme para conocer Regresa a Ti, próximos talleres, Método CAREH® o acompañamiento individual.
Desde muy temprano aprendimos que había que portarse bien, lograr algo, agradar o controlar nuestras emociones para sentirnos aceptados. Sin darnos cuenta, empezamos a creer que el valor había que ganárselo.
Pero esa es una idea aprendida, no una verdad.
Tu valor no nace de lo que haces.
No aumenta cuando tienes éxito ni disminuye cuando te equivocas.
Vales porque existes.
Así como un bebé vale desde el momento en que nace, antes de hablar, caminar o lograr cualquier cosa, tú también naciste con un valor que no depende de tu rendimiento.
No tienes que demostrar que mereces amor, respeto o dignidad.
Son parte de ti.
Tus logros pueden cambiar.
Tu cuerpo puede cambiar.
Tus emociones pueden cambiar.
Pero tu valor permanece.
Hoy esta frase te invita a recordar algo que quizá olvidaste hace mucho tiempo:
No eres valiosa(o) por lo que haces. Eres valiosa(o) porque dentro de ti y de cada uno de los seres humanos existe una bondad amorosa por naturaleza.
Cuando el valor personal se condiciona al desempeño, al estado emocional o a la aprobación externa, la amígdala permanece activa, generando autoexigencia y alerta constante.
Recordar el valor incondicional activa circuitos de seguridad, autosoporte y regulación emocional, permitiendo que el sistema nervioso descanse y salga del modo amenaza.
Puedes apoyarte de:
No se trata de convencerte, sino de exponer amorosamente a tu sistema nervioso a un mensaje de seguridad.
Si algún día se te olvida o no lo haces, no te exijas. Volver también es parte de la práctica.
• Por la mañana, escribe una situación en la que normalmente te juzgas.
• Luego escribe debajo:
“Aun así, así como soy, valgo.”
Por la noche, anota un momento del día en el que no hiciste nada especial…
y aun así estuviste viva, presente y suficiente.
Tu valor no aumenta cuando estás bien
ni disminuye cuando te cuesta.
Permanece.